{{em_01: Encuesta a programas universitarios de artes

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Equipo editorial {{em_rgencia}

Con el ánimo de ofrecer lecturas diversas sobre el lugar otorgado a la práctica y el discurso del arte en el espacio académico, y cómo las instituciones educativas conciben el problema del arte en relación con su entorno y las dinámicas sociales y económicas que le afectan (y a las que afecta), presentamos una encuesta que se realiza actualmente en diversas universidades de la ciudad de Bogotá, además de algunas instituciones en Brasil y Estados Unidos. A continuación publicamos las respuestas de las universidades que ya se han manifestado. Revise esta página con frecuencia para conocer las nuevas respuestas de los encuestados.

 
1
Asumiendo las condiciones antagónicas propias de cada contexto ¿Cómo se entiende el arte y bajo qué términos se instruye y/o enseña desde la academia?
2
En un contexto que no está familiarizado con las teorías que albergan las prácticas artísticas contemporáneas ¿Cuál cree usted es el efecto que ejerce la academia sobre la manera de pensar-hacer el arte?
3
Partiendo de una reflexión sobre los fenómenos que involucra el ser encomunidad ¿Cómo se piensa el arte a través de las relaciones espacio-temporales que lo sustentan?
4
En este sentido ¿Cuáles cree usted son los riesgos de institucionalizar ciertas prácticas inherentes a procesos disidentes?

Artes - Universidade Federal da Bahia

Lúcia Fernandes Lobato**: Considero que el arte comprende las escrituras sensibles de cada tiempo y testimonios de en la muerte de las coyunturas civilizatorias. En este sentido, para mi el arte es testimonio de vida de los hombres, de sus ideologías, de sus historias y trayectos colectivos en el mundo. Hasta hace poco tiempo el arte era poco considerado en la academia en función de la jerarquía de las ciencias exactas y la primacía de la razón sobre el conocimiento sensible. Hoy, entretanto, esta cuestión esta siendo superada, y es que estamos en tiempos de incertidumbre y de riesgo en los que hasta las ciencias exactas ya no se consideran así tan exactas. Ni tampoco se arriesga a pensar en una verdad universal ¡y la probabilidad sustituye la comprobación! En ese contexto contemporáneo el arte en la academia alcanzo un estatus, inclusive el la investigación con la creación de los cursos de posgrado en artes e el grande numero de pregrados que están siendo cultivados y en crecimiento.
Para mi la academia fortalece diferentes instrumentos para el pensar sistemático sobre cualquier conocimiento, de manera tal que no es diferente con el arte. Así que da condiciones al artista para tener un pensar mas critico y analítico sobre el hacer artístico.
Todo el arte es desteritorializado en su origen y proviene de los saberes locales. Sólo a partir de ahí que puede universalizarse. O sea, el artista tiene un territorio, una cedula de ciudadanía, digital o impresa, ambivalencias, herencias culturales, relaciones tribales (en el sentido contemporáneo Maffesoliano) que pueden hacer surgir su sensibilidad y capacidad de creación.

Todo disidente es disidente de alguna cosa. No puede negar las referencias que lo constituyen. El peligro no está en la institucionalización y si en tornarse un modelo tan rígido como su referencia. Según Derrida cuando el sujeto tiene que despenderse del logocentrismo para reconocer sus diferencias. Deconstruir no significa destruir. O sea, el riesgo existe con o sin la institucionalización. El riesgo es usted mismo.

*: Lúcia fernandes Lobato. Pregrado en Ciencias Jurídicas e Sociales (Universidad Federal de Rio de Janeiro), Graduada del pregrado en Danza de La Universidad Federal de Bahia 1982, Maestra en Ciencias Sociales (UFBA-1990) y Doctora en Artes Escenicas (UFBA-2002). Profesora Adjunta de la facultad de danza de Universidad Federal De Bahia y pertenece al cuadro permanente del programa de posgrado en Artes Escénicas, donde tambien es miembro del colegiado.

 

Artes Visuales - Universidad Javeriana

Carlos García: Este es un programa que se orienta hacia la formación de artistas en tres campos: El campo de la expresión gráfica, El campo de la expresión plástica, y El campo de la expresión audiovisual… Cuando surgió el programa, la pregunta era ¿Cuál es la formación, o cuál es la pertinencia de la formación en términos contemporáneos en las academias? Y lo que encontrábamos fue un gran vacío, una falta de dialogo entre las nuevas tecnologías, y lo que considerábamos tradicionalmente el oficio de un artista. De manera que nuestra propuesta se orienta desde ese punto, pero teniendo en cuenta esas tres miradas que señalé anteriormente, que para nosotros se constituyen en énfasis. Nosotros consideramos que el término de “arte” varia de acuerdo al contexto, por tanto, si pensamos en el campo de la formación, la formación en artes tiene que ser muy flexible y tiene que ser muy cambiante con respecto a un contexto, por eso hablamos de una carrera de Artes Visuales y no de una carrera tradicional

{{em: Cómo y a través de qué herramientas ustedes toman parte en la transformación de ese concepto en un contexto como el nuestro?

CG: Estando muy cercano de lo que es la práctica artística, del contexto y del medio de emergencia de las prácticas artísticas mismas con diferentes orientaciones. Es decir, el programa tiene que ser capaz de evolucionar sobre lo que es la realidad, y esa realidad es cambiante.

CG: Lo podría abordar de la siguiente manera, la Universidad Javeriana cada vez más está interesada en el asunto de lo interdisciplinario, esta es una manera de asumir esa parte práctica. Yo podría señalar ejemplos concretos en Artes Visuales, en la asignatura Trabajo Social en Artes, que lo que busca es justamente crear una relación entre lo que es la labor o la práctica artística, y el contexto social. Digamos, este es un terreno que no se venía manejando, o se manejaba de una manera como muy romántica, el artista que llega como un Rey Midas y toca todo lo vuelve oro, no nos interesa, nuestro interés está en el artista que se mimetiza, que hace parte de un contexto y que saca adelante una práctica artística, donde se involucra en este caso lo social.

{{em: En este sentido ¿Qué rol desempeña la especificidad ya mencionada, en un campo, por ejemplo interdisciplinario?

CG: Esta es una asignatura que está abierta, que es electiva de 4 créditos, es decir, tiene una intensidad considerable, abierta a diferentes disciplinas. De manera que, poner a un estudiante de artes, con un estudiante de música, un estudiante de literatura, un estudiante de arquitectura, un estudiante de sicología, entre otras… Lo que facilita es romper justamente esas directrices disciplinares, y favorece más bien , el asunto de la práctica, Y vuelvo a insistir sobre un programa de artes que sea flexible, es decir, imponer un tipo de práctica que involucre lo social , no siempre es el interés de todos los estudiantes. Pero, este es solo un ejemplo, la Universidad cuenta con muchísimos programas de impacto social, en los cuales, los estudiantes de artes también se vinculan, y también con diferentes disciplinas. Yo estoy señalando solo un ejemplo de una asignatura electiva, pero podría decir que las asignaturas de corte práctico como los talleres, también permiten esas miradas, porque el estudiante es libre en algunas asignaturas de proponer sus propias temáticas

CG: Yo creo que se vincula con el como se piensa el arte, ya no se pensaría desde una definición, o desde una nominación tradicional, si no más bien todo lo contrario, se pensaría desde romper esas condiciones ya tradicionales que definen el término, esto se logra cuando el artista ya no es el artista, es simplemente un individuo más en una particularidad, un individuo que es capaz de activar procesos de diálogo. Cuando se activan procesos de diálogo creo que el artista ya no es eso que entre comillas llamamos Arte…

Habría que ampliar entonces el campo del Arte, esto que llamamos una práctica artística contemporánea no es solamente un terreno, si no es algo que puede tener más terrenos que puede interesar a un artista, que no es necesariamente los procesos sociales o las prácticas, puede que un artista se interese solamente por ser un pintor tradicional que a su vez puede querer ser consiente o no de los fenómenos sociales…

Lo mismo podría aplicar para otras disciplinas, uno podría preguntarse hoy en día si el abogado es el abogado en términos tradicionales, si pensamos que lo que prevalece cada vez más es la pérdida de los bordes, el hecho de que las disciplinas ya no se constituyen en las disciplinas puntuales sino más bien en diálogos continuos, en esa medida es hora tal vez de preguntarse si el médico es el médico tradicional

CG: Las universidades también tienen que empezar a cuestionarse del rol que ellas tienen con este tipo de contexto, la pérdida de límites y como se difuminan esos límites, podemos considerar que la universidad también hace parte de eso, yo creo que no habría riesgos de institucionalizar ciertas prácticas, porque los programas se mueven de acuerdo a los intereses y de acuerdo a los movimientos que plantea ese contexto, y los programas tienen que de alguna u otra forma garantizar esos espacios. Nosotros tenemos experiencias muy similares o tendientes a esas miradas en proyectos y trabajos de grado que han implicado una práctica, una pérdida de la definición de lo que tradicionalmente llamamos artista, y el mismo proceso de reflexión admite y permite eso, es decir, si no lo permitiera querría decir que el programa se des actualiza… Creo que sí existe, es una responsabilidad en cuanto a como guiar ese tipo de propuestas. Nosotros por ejemplo, nos rodeamos de un buen equipo para eso, un cuerpo docente que tenga experiencia en ese caso, estaba pensando ahora en un proyecto que es Cultus de una de nuestras egresadas que se dio en Ciudad Bolívar planteando exactamente lo mismo, desde un quiebre acerca de las definiciones tradicionales del arte y el papel que tiene que cumplir el artista…

Les voy a leer un poco al respecto, "Este proyecto buscó generar a través del ejercicio artístico procesos de creación y resistencia en espacios usualmente olvidados para la centralidad del arte Y del poder, las herramientas de dicha resistencia no fueron murallas, ni barricadas, su estrategia no concibe trincheras ni uniformes, tampoco se vale de fusiles, ni de granadas, los elementos de esta resistencia son frágiles y pasan desapercibidos, tienen la sutileza de las puntadas y la naturalidad de las obras que germinen, pero guardan la fuerza entramada de las redes, de los tejidos y la nutrida coraza de las semillas" El título es práctica artística en la grieta, articulaciones periféricas de resistencia, proyecto cultural en Ciudad Bolívar. Entonces, ella, Luzmila trabaja con un población de desplazados que viven en Ciudad Bolívar, y que llegan a esos espacios donde ni siquiera hay dialogo con la naturaleza, es decir, el campesino viene, llega a la ciudad, donde solamente hay un árbol, y ella empieza a plantear un trabajo con esa comunidad, ese interés ella ya lo había manifestado aquí en la universidad, y empezó a trabajar con una de las propuestas de los jesuitas de inserción social, con estudiantes de enfermería, de sicología, y ella empezó a hacer toda una serie de talleres con estas personas. Cultus tiene un origen en cultura, pero Cultus es cultivar también, y el resultado de esto es una especie de granja en la que se cultiva. Por ejemplo, Acción social, tiene unas experiencias muy similares, pero aquí obviamente el artista pasa a ser otra cosa. El proyecto Cultus se hizo solo en ciudad Bolívar, yo creo que de ahí viene el respeto por esto, y vuelvo a insistir, lo social a veces se desdibuja cuando pensamos que el artista que trabaja eso es como el Rey Midas, que va y toca y luego se va a una galería y expone esto, ¡no! Esto es un proyecto que se da en Ciudad Bolívar y solamente allí, de hecho cuando se hizo la presentación pública, porque se tenía que hacer una presentación pública de los trabajos de grado, se escogió La Biblioteca del Tunal, porque era la más cercana a todo el contexto, nunca se habla en términos de curadurías en ese sentido. Yo creo que en este caso es clave ver como surge la inquietud, pero es clave también ver como se guía esa inquietud, en este caso, Fernando Escobar fue el asesor durante más de una año de trabajo muy constante.

Bellas Artes - Universidad Jorge Tadeo Lozano

Victor Laignenet: El Programa de Artes Plásticas de la Universidad Jorge Tadeo Lozano procura abordar la dimensión paradójica del arte y su enseñanza, reconoce la complejidad e importancia del proceso histórico y cultural de la formación en artes, y busca asimilar y comprender críticamente su despliegue histórico. A partir de un marco histórico amplio en un contexto diverso, la actualización del Programa de Artes Plásticas entiende la pedagogía
contemporánea en artes desde distintas posturas históricas y contemporáneas contradictorias y les da cita simultáneamente. En ese orden de ideas acoge la tensión entre regla y asistematización que ha acompañado dialécticamente la enseñanza del arte a través de la historia. Igualmente contrasta las diferentes posturas históricas con la noción de pedagogía poiética, según la cual la pedagogía es una forma de agenciamiento creativo para hacer visible dimensiones no visibles o excluidas del régimen sensible. Finalmente propone modelos y alternativas pedagógicas diversas, con el fin de procurar que sea el estudiante quien participativamente tome posiciones.
VL: Las prácticas y teorías de arte contemporáneo pueden representar un cierto peligro en contextos poco familiarizados con las prácticas contemporáneas, aunque depende del contexto y de cuáles teorías o prácticas estemos considerando, por tanto, no se puede generalizar. Las teorías contemporáneas pueden generar expectativas de acción que estén muy alejadas de las posibilidades del contexto, no obstante, también pueden aportar un marco de liberación y empoderamiento, pero de nuevo depende de cuáles teorías y prácticas estemos hablando. En última instancia el concepto “contemporáneo” difícilmente quiere decir algo, pues comprende una gran diversidad de aproximaciones heterogéneas y disensuales. Respecto a la segunda parte de la pregunta; la academia ejerce una importante influencia en los modos de pensar-hacer el arte, como lo demuestra un análisis de la historia de la formación en artes, desde las escuelas y colegios grecolatinos, los talleres monásticos y catedralicios, los talleres gremiales de la edad media, el humanismo renacentista, la academia en los periodos del absolutismo y la ilustración, la contracultura romántica, los ateliers privados del siglo XIX, la Bauhause en los albores de la modernidad, el concepto disciplinar y profesionalizante de la universidades, la contracultura de los sesenta y su propuesta de una formación no sólo en arte sino por el arte, la significativa influencia de Beuys en la academia de Dusseldorf, finalmente el dominio del paradigma científico en las universidades y en sus modos de generar conocimiento según el modelo de la investigación, para citar sólo algunos momentos relevantes. Es inseparable la relación entre los modos de hacer-pensar en las prácticas artísticas y los contextos culturales en los cuales se inscriben los modelos de formación en artes ya sea desde una perspectiva racionalista o idealista, fundamentalista o liberal, dogmática o emancipadora, individualista o colectivista, etcétera. La influencia puede ser positiva o negativa, en el sentido de su capacidad de persuadir, manipular y dominar, o por el contrario, agenciar creativamente procesos de formación y liberación de potencialidades. Hoy en día conviven distintas aproximaciones a la pedagogía en artes, el asunto es: ¿de cuál academia en concreto estamos hablando?
VL: El arte puede estar sustentado en contextos espacio-temporales, y de hecho está condicionado por ellos, pero no necesariamente determinado.Las prácticas artísticas pueden inscribirse en el seno de la gran masa cultural o en la de una comunidad singular, no obstante, simultáneamente pueden defender su derecho a proponer un margen de excepcionalidad a la regla cultural y temporal.
VL: La academia, en relación con las artes, debe ser capaz de acoger la tensión existente entre los modos de expresión y producción artística, y la evaluación académica, en el marco de la aceptación libre por parte del estudiante y del docente de participar en la institución. La formación en artes comporta asumir paradojas: formar para liberar y por otra parte construir y deconstruir el sujeto. Simultáneamente En ese sentido la formación en artes respecto a sus prácticas mantiene una mayor tensión con los modos de formación de otras disciplinas. El riesgo puede ser negativo en el sentido de “oficializar” la disidencia y puede ser positivo en el sentido de movilizar transformativamente a la institución, depende si la disidencia tiene como fin conservar su “pureza”, lo cual sería otra forma de institucionalización o si prefiere actuar en el régimen de lo político y le apuesta a afectar a la institución, en el sentido de modificarla. Las instituciones no son negativas en ellas mismas, ni las disidencias positivas en sí mismas, en ambos casos depende de qué institucionalizan y con respecto a qué disienten, y cualquiera sea la respuesta es sujeto de posible disenso puesto que la dicotomía institucióndisidencia se retroalimenta. Es claro que las instituciones educativas en nuestros medio están regladas por paradigmas distintos al arte, y tal vez por ello es que las prácticas artísticas, incluidas las autodenominadas disidencias, pueden actuar como un factor de transformación institucional, en eso consiste la política, puesto en términos de Ranciere; plantear un litigio para generar una redistribución de los sensible que se institucionalizará a su turno y devendrá una forma de “policía”, siguiendo de nuevo a Rencier la “policía” ni es buena ni mala en sí misma, depende de qué busca preservar y administrar, de todos modos otros en un futuro plantearán nuevos litigios y nuevas redistribuciones de lo sensible en un proceso sin solución de continuidad conocido hace mucho tiempo como solve et coaguala, no obstante hay un poder más sutil que el “litigio” político y es el poder del pensamiento poético, puesto que gracias a su polisemia es inatrapable jurídicamente hablando.