Una vuelta revuelta

Álvaro Herrera

Escribo este ensayo o tal vez debo decir que ensayo escribir, mientras mi perro se muerde la cola. Trataré de enfocarme en mostrar porqué su imagen de cachorro hiperactivo, me recuerda tanto al arte nacional.  El estado del arte sea tal vez un asunto de Performance canino, de saber qué hacer a ordenes determinadas, de ir a donde se debe ir y claro, poner buena cara y hacer una que otra monería. ¿En qué momento de nuestra formación Universitaria aprendemos a comportarnos de la manera apropiada? Hoy en día varias Facultades de Arte, tienen espacios específicos de entrenamiento, clases de “Gestión cultural” por ejemplo,  pero a la luz de varias cosas, la queja  es que no se “sale” lo suficientemente entrenado en esas actitudes “extra artísticas”, que se ven como el augurio de un “éxito“ profesional.  ¿Cómo mejorar el “performance”, de un recién egresado?,  cómo medirlo, debería ser de hecho la primera pregunta. Si entrenamos profesionales ávidos de ganancias, o perseguidores del reconocimiento, se requieren ejercicios diferentes, ensayos diferentes para roles específicos.

El medio artístico nacional es especialista en olvidar. El nuevo espectáculo, no es mas que otra revuelta al viejo ensayo.  No quiero decir que la actitud sea deplorable, sino que en muchos casos lo son sus resultados. ¿Qué puede existir de nuevo, si todo es un “restored behavior”? Existirán nuevas formas o modos de recombinar esos comportamientos,  un medio amnésico, siempre pensará que a la orden de sentarse, solo se responde con sentarse. 

La emergencia del Arte, tal vez requiera cuidados intensivos, ese es otro tema que a veces me trasnocha. A la falta de sueño, sigue una que otra frase inconexa, que me perdonará el lector con ojos menos rojos. He pensado en salir con mi ambulancia a recoger enfermos terminales que a veces se confunden con estrellas fulgurantes. He visto desde la barrera y metido hasta las rodillas, el transcurrir de las danzas de apareamiento de la feria de arte local, pero todavía me falta poder escribir esa historia animal, de celo, coqueteos y desplantes.

Por otra parte, en medio de ese estado, se intuye que no se está preparado para todo y que al galerismo lo caracteriza el no-riesgo y que su valor principal es el cotizar más, a los que ya han cotizado. En la crisis mundial, aun hay espacio para especular un poco con la salud y la vitalidad del arte joven.

¿Por qué la idea no tiene el valor que debe tener en un espacio donde se supone que nos estamos jugando el pensamiento?  Se habla de “retornos al oficio”, que tal vez sea otra forma de llamar al hecho de que nos sentimos mas cómodos con lo mismo o quizá que nos gusta hablar de lo poco de lo que sabemos hablar.  No voy a negar que tal vez también esté contaminado, caso tal en el que la ambulancia también debe venir por mi, para internarme.

¿Cual seria entonces el diagnóstico de este paciente?,  visión corta, apetito voraz (canibalismo), poco olfato, tacto selectivo solo para lo conveniente y un sinsabor amplio, que solo lo calman muy pocos placebos. 

 

Alvaro R. Herrera es artista plástico y visual, observador del medio, escritor emergente.